Sin ningún tipo
de recato respecto del significado de las BENDICIONES, se está promoviendo ampliamente este ciclo de eventos, cuyos objetivos económicos se mezclan con la confluencia de diversos actores. Lucía Nader, psicóloga de pensamiento liberal, el padre Chucho, sacerdote católico, Santiago Rojas, esotérico, Gonzalo Gallo, ex-sacerdote de tendencia esotérica. Todo esto en un SINCRETISMO propio de la NUEVA ERA.
Lo sorprendente es que el padre Chucho, sacerdote católico, participe de este mercado de planteamientos confusos y deje la idea de que las "bendiciones" se venden.
La experiencia tenida con el ex-sacerdote Alberto Cutié, nos plantea lo cuidadoso que debe ser un sacerdote cuando participa del caudal mediático. Estamos seguros que el padre Chucho es un buen sacerdote, pero debería reconciderar su participación en eventos donde se mueven corrientes tan diversas, a la vez que mostrarse remiso frente a los maquillajes que le muestran en condiciones un tanto alejadas de su ejercicio pastoral.